El Mar de Dunas es una superficie de aproximadamente 400kilómetros cuadrados, que parte cerca de Copiapó y termina en la costa cerca del puerto de Caldera.
El desierto de Atacama famoso mundialmente por su aridez comienza geograficamente en Caserón o sea en el kilómetro 845 Norte Su límite sur es el rio Copiapo.
A partir de esa imaginaria línea o límite Sur, comienza una seguidilla de montículos arenosos de aproximadamente 300 metros de altura con quebradas y portezuelos intermedios. Bruscamente aparece un camino que hicieron los japoneses, mineros del fierro que trabajaron en esa zona durante la mitad del siglo pasado.
Cruzando ese seudo camino sin mantención alguna el desierto vuelve en apogeo.
Creo que la palabra o término desierto ha sido mal empleado, por el comun de los mortales, aplicándolo a lugares en que todo falta, en que nada ni nadie existe. El desierto que llamamos Mar de Dunas es todo aquello que se necesita para sentirte cobijado y alegre, porque en cada metro que recorres te proporciona una sorpresa, un rincón hermoso y silencioso, una postal inigualable, que pasa a ser tuyo, porque tú lo descubriste.
Sin siquiera darte cuenta cada lugar que descubres, ya sea un antiguo refugio indígena, o una guarida de buscadores de minerales o antiguos expedicionarios, vetas de ricos minerales que llenaron de esperanzas a muchos esforzados pero libres hombres, herramientas antiguas, rios de dunas y atardeceres inigualables, pasa a ser parte de tu historia. Sin darse cuenta uno empieza a ser parte de esa geografía.
Recuerdo momentos tristes de mi vida en que busqué en medio del desierto la claridad que necesitaba mi mente. Pensé que cada cerro, cada portezuelo que filtraba la luz de la tarde, y ese enorme horizonte, han existido por siglos, y ahí permanecen para entregarte una alegría, un consuelo y un testimonio de la enorme dimensión del universo y recordarte lo insignificante que es el paso nuestro por esta vida, y lo estúpido que es desperdiciar tu vida clavándote espinas.
Bajé de la cumbre de la duna cuando oscurecía y me sentí reconfortado por haber encontrado en la naturaleza a un verdadero y fiel amigo.
Como amigo valioso que es, debes cuidarlo y protegerlo.
El desierto de Atacama famoso mundialmente por su aridez comienza geograficamente en Caserón o sea en el kilómetro 845 Norte Su límite sur es el rio Copiapo.
A partir de esa imaginaria línea o límite Sur, comienza una seguidilla de montículos arenosos de aproximadamente 300 metros de altura con quebradas y portezuelos intermedios. Bruscamente aparece un camino que hicieron los japoneses, mineros del fierro que trabajaron en esa zona durante la mitad del siglo pasado.
Cruzando ese seudo camino sin mantención alguna el desierto vuelve en apogeo.
Creo que la palabra o término desierto ha sido mal empleado, por el comun de los mortales, aplicándolo a lugares en que todo falta, en que nada ni nadie existe. El desierto que llamamos Mar de Dunas es todo aquello que se necesita para sentirte cobijado y alegre, porque en cada metro que recorres te proporciona una sorpresa, un rincón hermoso y silencioso, una postal inigualable, que pasa a ser tuyo, porque tú lo descubriste.
Sin siquiera darte cuenta cada lugar que descubres, ya sea un antiguo refugio indígena, o una guarida de buscadores de minerales o antiguos expedicionarios, vetas de ricos minerales que llenaron de esperanzas a muchos esforzados pero libres hombres, herramientas antiguas, rios de dunas y atardeceres inigualables, pasa a ser parte de tu historia. Sin darse cuenta uno empieza a ser parte de esa geografía.
Recuerdo momentos tristes de mi vida en que busqué en medio del desierto la claridad que necesitaba mi mente. Pensé que cada cerro, cada portezuelo que filtraba la luz de la tarde, y ese enorme horizonte, han existido por siglos, y ahí permanecen para entregarte una alegría, un consuelo y un testimonio de la enorme dimensión del universo y recordarte lo insignificante que es el paso nuestro por esta vida, y lo estúpido que es desperdiciar tu vida clavándote espinas.
Bajé de la cumbre de la duna cuando oscurecía y me sentí reconfortado por haber encontrado en la naturaleza a un verdadero y fiel amigo.
Como amigo valioso que es, debes cuidarlo y protegerlo.
